EE UU aprueba la primera prueba casera del sida

La idea preocupa a los expertos por la falta de asesoramiento inmediato

La ventaja: sacar a la luz la infección oculta

EL PAIS. Desde la prevención a los tratamientos, no hay prácticamente un aspecto que tenga que ver con la infección por VIH (o con el sida que esta puede causar) que no esté rodeada de polémica. Cada paso que se da respecto a la última gran pandemia, que en poco más de 30 años ha llegado a todos los rincones del planeta y que afecta actualmente a 34 millones de personas en el mundo (unas 150.000 en España), levanta una polvareda. Y el último, la autorización por la Agencia del Medicamento estadounidense (FDA por sus siglas en inglés) de un test rápido de venta en farmacias para que cualquier persona se pueda hacer la prueba en casa, no ha sido una excepción.

Hasta ahora, hay dos maneras para saber si una persona está infectada por el VIH: un análisis de sangre, cuyos resultados tardan días, o una prueba en la que un dispositivo similar al de los test de embarazo detecta los anticuerpos a partir de una muestra de saliva del interesado. Una prueba fiable casi al 100% si da negativo, pero que necesita ser confirmada con la analítica tradicional si da positivo, indica Olivia Castillo, jefa del Área de Prevención (el mayor cargo a falta de que el Gobierno nombre a un responsable), del Plan Nacional para el Sida español.

Es este último tipo de prueba —la de la saliva—, la que EE UU ha aprobado para su venta sin receta. Se comercializará con el nombre de OraQuick, tendrá un precio de entre 28 y 48 euros y está diseñada, según la FDA, para que cualquiera pueda hacérsela a solas. Aunque este organismo advierte de que los resultados deben confirmarse con otros análisis adicionales. “Autorizamos su uso doméstico porque, para la persona, conocer su estado de salud es un factor esencial a la hora de prevenir esta enfermedad. Saber es el primer paso para combatir”, dice Karen Midthun, directora del centro para la Evaluación e Investigación Biológica de la FDA en un comunicado.

Algunos creen es hora de ser menos conservadores para combatir el sida

Pero ese argumento, el de la importancia de que cada vez más gente se haga las pruebas para que aflore la infección oculta, no convence a todos. Los expertos se muestran divididos entre quienes creen que cualquier tipo de prueba —casera o no— es buena y los que consideran que un test como el del VIH debe hacerse con asesoramiento médico.

En España, la prueba rápida solo se hace por el sistema sanitario o por organizaciones de atención al afectado. Aunque su venta libre en farmacias para una autoprueba “no sería ilegal”, pero ningún laboratorio lo ha solicitado, dice Castillo. Tampoco es complicada. Los ensayos que se han hecho muestran que más del 90% de los voluntarios hacía e interpretaba bien la prueba, explica.

Pero la controversia de este análisis casero es otra. De alguna manera, la gravedad que durante sus primeros 15 años acarreó la infección con su consecuencia, el sida, y su asociación con las conductas sexuales —lo que le ha dado aún más visibilidad— hicieron que alrededor del VIH se montaran unas estructuras y pautas que ahora pueden quedar en entredicho. Es lo que en el lenguaje del activismo se llama “counselling [asesoramiento] y apoyo”, admite Castillo.

La idea es que antes de hacer la prueba, durante los 20 minutos que se tarda en obtener el resultado y en el momento de dar el diagnóstico se puede hacer una importante labor de información al afectado. Si da negativo, para reforzar conductas de prevención; si no, para dar orientación y apoyo, que, en el caso de una ONG como Apoyo Positivo, llega a ofrecer terapias individuales y grupales o servicios de acompañamiento al sistema sanitario, como indica su responsable del Área de Prevención, Iosu Azqueta.

Ferran Pujol, de la ONG Hispanosida, que dirige el centro Bcn Chackpoint, un referente a la hora de hacer la prueba rápida, con más de 3.000 al año, es un firme defensor de las ventajas de este sistema. “Sinceramente, la venta libre no me parece admisible”, dice tajante. Organizaciones como la Plataforma del VIH en Europa afirman rotundamente que “la prueba, si no está vinculada al acceso al tratamiento, no es ética”.

El problema del diagnóstico tardío
está en quienes no
se creen en riesgo

Pujol cree que el diagnóstico del VIH es lo suficientemente grave o preocupante como para que lo dé alguien preparado. “Se dice que es lo mismo que con un embarazo, pero no es así. Para empezar, el embarazo no es una enfermedad. Para seguir, si el embarazo no es deseado tiene solución; con el VIH no es así”, afirma. “Pero nadie aceptaría que un médico le diera un diagnóstico de cáncer por SMS, por ejemplo”, añade Pujol. Es un diagnóstico que debe ser comunicado por un experto que pueda orientar los siguientes pasos a quien dé positivo, dice.

El coordinador del Plan Antisida del País Vasco, Daniel Zulaika, también se muestra crítico con que se vendan en la farmacia o por Internet pruebas caseras capaces de detectar en VIH. “No son unas pruebas como las de los embarazos o la glucosa. El del VIH no es el test más adecuado para autoadministrárselo; ni tiene la misma trascendencia ni una carga emocional tan potente”, opina. El experto en planes antisida recalca que la información es vital a la hora de afrontar el análisis: “Hemos comprobado que las personas llegan preocupadas y que alguien tiene que explicarles que existen falsos positivos y que la prueba hay que hacérsela tres meses después del posible contacto de riesgo, el periodo ventana”.

Azqueta, el responsable de la prueba en Apoyo Positivo, también defiende las ventajas del modelo actual. “Si una persona llega histérica a hacerse la prueba la dejamos en paz, pero, si no, es el momento de revisar qué pasa con su comportamiento, por qué ha tenido una práctica de riesgo. Y, si sale positivo, es el momento de aclarar las primeras dudas. Aún hay muchos que lo primero que preguntan es si se van a morir, y hay que explicarles que no, que hay tratamiento”, cuenta.

Esta idea de que es un diagnóstico en el que hay que estar acompañado de alguien con ciertos conocimientos es lo que había hecho que, hasta ahora, lo más lejos que se había llegado había sido a facilitar la prueba rápida a ONG —en Madrid, por ejemplo, es la propia Comunidad la que coordina el reparto y lo hace gratis— o a que se haga en farmacias; como en el País Vasco, Cataluña, Castilla y León o Ceuta. Donde funciona muy bien, según Castillo.

El caso vasco es claro. El modelo se implantó buscando un equilibrio entre accesibilidad, el anonimato y el consejo; y con el objetivo de lograr una mayor detección temprana de casos. Los test rápidos para la detección del virus —se usan unas gotas de sangre en lugar de saliva— realizados en más de 30 farmacias han sido un éxito, según Osakidetza, el sistema vasco de salud. Desde 2009 y por cinco euros, 9.500 personas se han hecho la prueba con el resultado de 95 positivos. Además, en las boticas se les asesora y se les deriva a centros especializados; una de las ventajas que aducen los impulsores de que se hagan allí las pruebas, que no tienen las caseras, donde el temor y el mal trago se afrontan en soledad. O no.

El análisis costará entre
28 y 48 euros y tardará
20 minutos en dar el resultado

Pero la cuestión es si este abordaje es suficiente. Los ensayos más recientes indican que el tratamiento es la mejor prevención para la transmisión del virus. Pero sin diagnóstico, no hay tratamiento posible. Y ese es el gran argumento de quienes creen que ha llegado la hora de “ser menos conservadores”, como dice la propia Castillo. En España se calcula que alrededor del 30% de las personas con VIH no sabe que está infectada. “Y la infección oculta es el gran problema”, apunta Pere Domingo, presidente del Grupo de Estudio de Sida de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Gesida). “Cualquier actuación que contribuya a desenmascarar la infección oculta es buena. Lo mejor es saberlo cuanto antes, y si es con este análisis casero, me parece bien”, afirma.

Domingo admite que “si se hace en casa, la situación es más compleja”. Pero lo tiene claro: “Compensa”. “Y, como si sale positivo luego hay que repetir la prueba en un centro de salud, lo único que sucede es que se dilata un poquito el asesoramiento. Son muchos los beneficios”, dice.

Enrique Ortega, presidente de la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (Seisida), una organización que a diferencia de Gesida incluye también a ONG, está de acuerdo con que “teniendo en cuenta el problema del diagnóstico tardío”, esta sería “una forma más de luchar contra el VIH”. Eso sí, Ortega cree que tiene que haber una “muy buena coordinación con una unidad de enfermedades infecciosas”. Para él, la gran utilidad de la prueba casera está en que con ella se podría llegar a una población a la que no se accede normalmente, porque está sana y no van a los centros de salud. Para asegurar que los afectados no se pierden por el camino, cree que quizá se podrían poner unos teléfonos de atención para las personas a las que la prueba les diera positivo en las farmacias. En EE UU, el fabricante de la prueba, OraSure Technologies, ha asegurado que pondrá en marcha un centro de información abierto 24 horas del día.

Esa importancia de la información a la hora de hacerse la prueba y después es algo que menciona también Castillo: “Habría que cambiar los prospectos, probablemente para dar más información práctica” de adónde ir o qué hacer si sale positivo, admite.

También Zulaka, el responsable del plan antisida vasco, reconoce que el sistema tendría algunas consecuencias beneficiosas. “Quizá un mayor anonimato y poder hacer la prueba en la intimidad sea algo que pueda ser ventajoso para algún usuario de los análisis caseros, pero creemos que no compensa las otras desventajas”, concluye.

“No es como un test
de embarazo, esto requiere
apoyo”, dice un experto

Esta idea de que algunos podrían aprovecharse —en el buen sentido de la palabra— de un acceso aún más fácil también la comparte el responsable de Apoyo Positivo, Iosu Azqueta. Aunque defiende su modelo, en el que se atiende gratis a personas que piden cita previa. Para él no hay duda de que “comercializar la prueba puede ser cuantitativamente bueno: a más gente que se haga la prueba, más casos positivos [en el análisis] se van a identificar, y más se va a paralizar la epidemia”, admite.

Pero, por otra parte, esa misma idea de la comercialización de la prueba le parece un inconveniente. “Estamos hablando de un problema de salud pública, y debería ser gratuito”, opina Azqueta. Porque al cobrar se introduce otro factor de distorsión. “Si la prueba se vende, se produce una discriminación hacia quienes tienen menos medios, y eso disminuye su capacidad para decidir”.

También Pujol, el más reacio a que se cambie el actual sistema, pone el dedo en la llaga del dinero. “¿Quién se beneficiará con la venta? Tenemos un sistema que funciona y que sale barato a la Administración. Se puede incidir de manera voraz en el diagnóstico precoz, pero sin olvidar la ética”, insiste. Al “banalizar” la prueba, dice, se corre el riego de que se use de manera “abusiva”. “Se puede forzar a hacer la prueba en el ámbito doméstico para comprobar una infidelidad. O las redes de trata pueden obligar a las mujeres a hacérsela para seguirlas explotando y cobrar más a los clientes al asegurarles que la persona no tiene el VIH”.

Aun así, Pujol admite que para algunas personas “con suficiente formación” la autoprueba es una opción. “Pero a estas personas ya llegamos. El problema del diagnóstico tardío está en aquellos que no se reconocen como gais, o que tienen una relación con una transexual y llevan una doble vida”. Para Pujol, por tanto, la autoprueba podría crear otro grupo de afectados: los que sabiendo que han dado positivo, se lo niegan o no llegan al sistema sanitario. “Hasta nosotros perdemos a algunos con nuestro sistema”, dice, indicando que personas que reciben un diagnóstico positivo luego no acuden a los centros de salud para confirmar el resultado o, si su estado lo recomienda, al hospital a por medicación.

El asunto aún no ha llegado a España. Pero las alternativas están ahí. Ni solo ni acompañado el sapo de un diagnóstico positivo es fácil de tragar. La ventaja es que actualmente hay oferta suficiente para enmendar casi cualquier decisión que, por miedo o ignorancia, se tome al principio. Lo único es no dejarlo pasar.

Con información de Carolina García.

El dispositivo se probará en 1.650 mujeres de ocho lugares de África

La falta de recursos amenaza la investigación

Madrid

Anillo vaginal con antiviral para frenar el VIH. / IPM

El primer anillo vaginal con capacidad para frenar la infección por VIH ha llegado a su última fase de ensayos. Auspiciado por IPM (siglas en inglés de Grupo Internacional para los Microbicidas), traslada el modelo de los anillos anticonceptivos, con la diferencia de que en vez de liberar hormonas, secreta un antiviral, que se espera que proteja a las mujeres durante sus relaciones sexuales.

El dispositivo se va a ensayar en seis lugares de Sudáfrica, y otros dos en Ruanda y Malaui. Se probará en 1.650 mujeres que no estén infectadas por el VIH de edades entre 18 y 45 años. El trabajo está previsto que dure dos años. Al final, se comparará qué proporción de mujeres de cada grupo (las que han usado el anillo con antiviral y las que han usado otro sin fármaco) se han infectado. Se considerará un éxito la proporción de casos es un 50% menor entre quienes probaron el anillo.

La idea de desarrollar métodos que protejan del VIH a las mujeres durante las relaciones sexuales es una vieja aspiración de los epidemiólogos. El objetivo es darles una herramienta que dependa solo de ellas, ya que uno de los problemas de otros métodos, como el preservativo masculino, es que tienen que negociar su uso con sus parejas. Además, la duración de las propiedades del anillo es de unas cuatro semanas, por lo que es más fácil de usar y se puede llevar siempre puesto.

El proyecto tiene dos riesgos: el primero y más evidente, que no funcione. El segundo es que la falta de fondos impida completarlo. No es demasiado caro (la organización calcula que le bastarían unos siete millones de dólares, 4,4 millones de euros). Entre los donantes de IPM figuran las fundaciones de Bill y Melinda Gates y la Rockefeller, pero también las agencias de cooperación internacional de Alemania, Dinamarca, Reino Unido, Bélgica, Noruega, Irlanda, Canadá y Suecia. Y está también la de España, aunque la organización teme que con los recortes la aportación desaparezca.

– Jenna*

La simple respuesta es: Sí. Es posible que una joven quede embarazada la primera vez que tiene relaciones sexuales. Cada vez que una joven tiene una relación sexual vaginal con un hombre, corre el riesgo de quedar embarazada. La mujer puede quedar embarazada aunque el hombre eyacule fuera, pero cerca, de su vagina o que retire su pene antes del orgasmo. Leer más

El cérvix o cuello uterino es la parte más baja del útero, el lugar en el que crece el bebé durante el embarazo. El cáncer de cuello uterino es causado por varios tipos de un virus llamado virus del papiloma humano (VPH). Leer más

El País

Tres de cada 10 mujeres de entre 18 y 25 años se hallan infectadas por el virus del papiloma humano (VPH), enfermedad de transmisión sexual que puede acabar provocando cáncer a largo plazo siempre que las afectadas no reciban ningún tipo de tratamiento.
Así lo concluye el primer estudio epidemiológico a gran escala realizado en España y que este miércoles presentó el Instituto Catalán de Oncología (ICO). El informe, realizado después de analizar a unas 3.200 mujeres de entre 18 y 65 años, ofrece la primera cifra fiable sobre el número de afectadas por el VPH en España: alrededor del 14% de mujeres, que en ocho de cada 10 casos padecen patologías con alto riesgo y potencialmente cancerígenas.

La media de edad de la primera relación sexual ha pasado de los 22,7 años a los 16,9 años

“Es un tipo de infección más frecuente de lo que podíamos pensar, especialmente entre mujeres jóvenes”, señaló el responsable del informe y jefe de la Unidad de Infecciones y Cáncer del ICO, Xavier Castellsagué. El virus del papiloma humano es la causa del cáncer de cuello de útero y se halla presente en el 80% de los tumores de ano y de vagina. También, en menor medida, en el de los de vulva, pene y faringe. El estudio determina que en España hay actualmente dos millones de mujeres infectadas por el VPH y considera que los hábitos sexuales, especialmente que las parejas comiencen a mantener relaciones sexuales de forma cada vez más precoz, contribuye a este incremento.

Esta circunstancia se refleja en la media de edad de la primera relación sexual, detalla el estudio. Esta pasa de los 22,7 años de edad en mujeres mayores (de entre 56 a 65 años) a los 16,9 años en mujeres jóvenes (de entre 18 a 25 años). La promiscuidad también es mayor en esta franja de edad, ya que el 45% han tenido más de dos parejas sexuales a lo largo de la vida mientras que entre las mujeres de más de 56 años el porcentaje cae hasta el 16%.

“Estos datos muestran la necesidad de vacunar a las niñas contra el virus del papiloma humano para prevenir cualquier posible efecto del papiloma, incluido el cáncer”, subrayó el responsable de investigación en cáncer del ICO, Xavier Bosch.

La vacuna del papiloma se está generalizando internacionalmente después de algunos casos controvertidos debido a reacciones adversas, detalló Castellsagué. En España, el Consejo Interterritorial de Salud aprobó en 2007 incluir la vacuna en el calendario para las niñas entre 11 y 14 años. Solo en este país se contabilizan 2.100 nuevos casos de este tipo de cáncer al año, con 740 muertes. Entre los años 2007 y 2008, se distribuyeron 1.146.000 dosis y se notificaron 103 casos adversos, 35 de ellos graves. En 2009, dos chicas de Valencia fueron ingresadas en la UCI tras recibir la vacuna, pero un comité de expertos determinó que las convulsiones sufridas se debían a un “síndrome de conversión fruto de la ansiedad”.

El Gobierno no esperará a que caduquen las ya emitidas, que duran un máximo de dos años
Habrá copago en ambulancias no urgentes
Los miembros de la UE que quieran residir en España deberán tener un seguro

Emilio de Benito | Madrid

La situación del sistema sanitario español es tan grave que eso justifica que las decisiones se tomen mediante un decreto ley. Es la premisa del Real Decreto ley 16/2012 de abril de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones que, con cuatro días de retraso, ha publicado el BOE de hoy. El Gobierno acelera los plazos de las reformas. Ni siquiera esperará a que caduquen las tarjetas sanitarias de los extranjeros para endurecer los requisitos, que tienen una validez de dos años. Antes del 31 de agosto de este año deberán demostrar que entran en la categoría de «asegurados», es decir, que están dados de alta en la Seguridad Social (o, de una manera más general, que tienen todos los papeles en regla y no solo el empadronamiento). Para el resto de los extranjeros también se exigirán más papeles (un aseguramiento), incluidos los de la UE.

Además, se fijan criterios comunes para el copago de ciertas prestaciones que no están en la cartera básica (ambulancias, ortoprotésicos, dietéticos). Y se habilita un sistema de fijación de precios por parte del Ministerio de Sanidad para obligar a rebajar precios.

Las principales regulaciones son las siguientes:

Derecho a la atención sanitaria de los españoles. El decreto concreta el anexo de la ley de salud pública del año pasado que establecía el aseguramiento universal de los españoles. Para ello, fija las condiciones, que siguen vinculadas a la Seguridad Social, ya que la asistencia “se garantizará a aquellas personas que ostenten la condición de asegurado”. Esto es: ser trabajador o pensionista, estar cobrando algún subsidio, haber agotado la prestación de desempleo y estar apuntado en el paro (esta es la novedad porque hasta ahora la prestación terminaba), ser cónyuge o hijo hasta los 26 años o no llegar a un nivel máximo de ingresos. Quedarían fuera personas que tengan ingresos sin haber cotizado nunca, aunque paguen impuestos en España (rentistas).

Atención a los extranjeros “no registrados ni autorizados como residentes en España”. Recibirán atención de urgencias “hasta el alta” y “asistencia al embarazo, parto y postparto”. Los menores de 18 años serán tratados como los españoles. El Gobierno espera ahorrar con ello 500 millones.

Extranjeros de Estados miembros de la Unión Europea y de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo. Para tener la residencia (más de tres meses) se le exigirá estar estudiando, trabajando, o si “dispone, para sí y los miembros de su familia, de recursos suficientes para no convertirse en una carga para la asistencia social en España durante su período de residencia, así como de un seguro de enfermedad que cubra todos los riesgos en España”. Antes esto no era así, y no se les ponía ninguna condición.

Copago de cartera de servicios. Habrá copago en farmacia, prestación ortoprotésica, productos dietéticos y transporte sanitario no urgente. “El porcentaje de aportación del usuario se regirá por las mismas normas que regulan la prestación farmacéutica, tomando como base de cálculo para ello el precio final del producto y sin que se aplique ningún límite de cuantía a esta aportación”. Es decir, las comunidades que lo dan gratis (hay amplia variedad), podrán cobrar por estos servicios en función de la renta. Esto ahorrará otros 500 millones.

Cambio de la cartera gratuita. “Se determinará por acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, a propuesta de la Comisión de prestaciones, aseguramiento y Financiación”. “Se tendrá en cuenta la eficacia, eficiencia, efectividad, seguridad y utilidad terapéuticas, así como las ventajas y alternativas asistenciales, el cuidado de grupos menos protegidos o de riesgo y las necesidades sociales, así como su impacto económico y organizativo”. Así pues el responsable último, aunque sea el que redacte la ley, no será el ministerio, sino las comunidades.

Cartera de servicios autonómica. Las comunidades podrán ampliar la oferta si garantizan que pueden ofrecer la parte común.

Vuelta a prescribir por marca. El decreto hace una cesión a los grandes laboratorios, ya que establece que podrá recetarse “siempre y cuando se respete el principio de mayor eficiencia para el sistema” (sea el más barato).

Exclusión de fármacos de la financiación. En los casos en que coincidan medicamentos en la lista de los que necesitan receta y los que no, se dejarán de financiar estos. Esto sucede con algunos fármacos para síntomas menores (antigripales, analgésicos, protectores gástricos).

Doble precio de medicamentos. “Como regla general”, los precios a los que lo laboratorios vendan a la Administración serán menores a los de venta a otros clientes (recetas privadas). Es decir, se les exigirá un descuento sobre el precio autorizado.

Precios de referencia. Se revisarán trimestralmente. Hasta ahora eran anualmente, aunque quedaba abierta la posibilidad de que el Gobierno lo variara, pero de manera excepcional. Con ello, si entra un genérico en el mercado más barato, las demás tendrán que bajar hasta su nivel antes.

Precios seleccionados. Haya o no un genérico más barato, el Gobierno podrá determinar rebajas de algunos medicamentos –el “precio seleccionado”-. Habrá algunas condiciones, como que haya al menos tres productos en el grupo terapéutico seleccionado. A cambio, el precio, que se comunicará a los fabricantes, se mantendrá dos años. Esta es una de las grandes novedades del decreto, y la clave del ahorro de más de 3.000 millones en esta partida, junto a las otras aplicables a farmacia.

Copago farmacéutico. El decreto describe el sistema de copago en función de la renta (exento, 40%, 50% y 60% para activos según ingresos, y exento, 10% con un máximo de 8 euros, 10% con un máximo de 18 euros y 10% con un máximo de 60 euros para pensionistas). Para ello, se manejarán los datos financieros del titular de la tarjeta. Este no tendrá que dar su permiso. La Seguridad Social indicará a las autoridades sanitarias el nivel de aportación (exento total, por debajo del mínimo para declarar, hasta 100.000 euros) sin especificar la cantidad exacta.

Aportaciones de los proveedores. Se establece una escala muy sencilla de aportaciones (devoluciones) de los proveedores del sistema nacional de salud (laboratorios y fabricantes de otros productos). Si venden hasta 3 millones, deberán devolver el 1,5% de su facturación. A partir de ahí, su aportación será del 2%. Las empresas podrán reducir esta cantidad si participan en el plan Profarma, dedicado a la investigación, en una escala que va del 0% al 25%.

Devoluciones de farmacias. También las farmacias tendrán que descontar a la Administración por su venta. Esto ya ocurre, pero se endurecen las aportaciones. Por ejemplo, la máxima pasa del 15% al 23,67%. En cambio, aumenta el nivel de venta por el que quedan exentas, que pasa de los 32.000 a los 37.500 euros al mes.

Personal. Se creará un registro de profesionales. Es una vieja aspiración. Estará en manos del ministerio. Este establecerá la correspondencia entre las categorías profesionales de las distintas comunidades. Se suprimen la modalidad de prestación de servicios de cupo y zona (un extra).

El BOE ha publicado hoy el Real Decreto ley de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud con el objetivo de ahorrar 7.000 millones de euros en la sanidad.

ELMUNDO.es | Agencias | Madrid

Éstas son las principales medidas de ahorro:

-Pago de prótesis ambulatoria y transporte sanitario no urgente: Los usuarios de la Sanidad pública tendrán que pagar parte de las prótesis ambulatorias (férulas, muletas, sillas de ruedas…), los productos dietéticos e incluso el transporte sanitario no urgente, de acuerdo con el decreto que publica el BOE, que considera estos productos y actividades como «servicios accesorios» sujetos a aportación por parte del usuario.

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El porcentaje de aportación del usuario «se regirá por las mismas normas que regulan laprestación farmacéutica, tomando como base de cálculo para ello el precio final del producto y sin que se aplique ningún limite de cuantía a esta aportación».

Ese tipo de prestaciones -ortoprotésica, productos dietéticos y transporte sanitario no urgente-, que se dispensan de manera ambulatoria, estarán incluidas en la cartera común suplementariadel Sistema Nacional de Salud.

-Servicios comunes: La norma incorpora la modificación del artículo relativo al desarrollo de los servicios comunes, entre los queno se incluirán aquellas técnicas, tecnologías y procedimientos queno tengan suficientemente probada su «contribución eficaz a la prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y curación de las enfermedades, conservación o mejora de la esperanza de vida, autonomía y eliminación o disminución del dolor y el sufrimiento».

-Copago farmacéutico: El Real Decreto pone fecha al copago farmacéutico: el 1 de julio. Antes de esa fecha, las comunidades autónomas deberán adaptarse para modificar al copago según renta antes del 30 de junio.

De esta manera, los activos con una renta igual o superior a 100.000 euros deberán hacerse cargo de un 60% del precio de los medicamentos, reduciéndose al 50% si la renta se comprende entre los 18.000 y los 100.000 euros, y al 40% para las personas cuya renta sea inferior a los 18.000 euros.

Los pensionistas con renta inferior a 18.000 euros pagarán el 10%, con un tope de ocho euros mensuales; los que perciban más de esa renta abonarán un máximo de 18 euros al mes y los que reciban más de 100.000 euros tendrán un límite de 60 euros mensuales.

-Sin fármacos para síntomas menores: El Gobierno ha decididoexcluir de la prestación aquellos fármacos indicados en el tratamiento de síntomas menores y los que contengan un principio activo que cuente con un perfil de seguridad y eficacia favorable y suficientemente documentado a través de años de experiencia y un uso extenso.

Aunque este Real Decreto no limita qué medicamentos ya no podrán ser recetados, todo apunta a que quedarán excluidosmucolíticos, antitusivos, descongestivos, antidiarreicos y las lágrimas artificiales.

En las próximas semanas, Sanidad dará a conocer la lista de medicamentos que quedarán excluidos por estar indicados, según reza el BOE, «en el tratamiento de síntomas menores», una exclusión de la que ya alertado el PSOE, que habla de nuevo «medicamentazo».

-Precios a la baja: La norma establece igualmente un nuevosistema de revisión de precios a la baja para los fármacos financiados, de modo que, según recoge el Real Decreto, «sólo se tendrán en cuenta» las reducciones que supongan, «como mínimo», el 10% sobre el precio industrial máximo en vigor autorizado para la financiación con fondos públicos.

-Extranjeros indocumentados: El Real Decreto establece en una disposición adicional como fecha límite el 31 de agosto para que los extranjeros residentes en España regularicen su tarjeta sanitaria.

A partir de ese momento, según han explicado fuentes del Ministerio de Sanidad, aquellas tarjetas sanitarias pertenecientes ainmigrantes irregulares empadronados quedarán anuladas.

Según figura en el BOE, a partir del 1 de septiembre aquellos «extranjeros no registrados ni autorizados como residentes en España» sólo podrán tener acceso a las urgencias para casos de «enfermedad grave o accidente, cualquiera que sea su causa, hasta la situación de alta médica«.

Sí queda garantizada la asistencia «al embarazo, parto y postparto» y a los «extranjeros menores de 18 años«, que «recibirán asistencia sanitaria en las mismas condiciones que los españoles», según figura en el BOE.

-Turistas sanitarios: Respecto a los turistas sanitarios procedentes de la UE y de otros estados que forman parte del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo, el Real Decreto fija como condición «una residencia superior a los tres meses» en España, que deberá quedar fehacientemente acreditada.

-Jóvenes mayores de 26 sin cotizar: A partir de los 26 años, quienes ya no estén cubiertos por la tarjeta sanitaria de sus padres, pero aún no hayan comenzado a cotizar, deben acreditar su falta de ingresos si quieren seguir disfrutando de la sanidad pública española. Así lo indica el nuevo Real Decreto aprobado por el Gobierno, que mantiene esta cláusula con respecto al texto anterior.

Inscribirse como demandante de empleo es una manera de acreditar que se carece de ingresos.

Más allá de decisiones individuales, la participación económica de las mujeres está determinada por dos elementos estructurales que son diferentes en cada país: el Estado de bienestar –servicios públicos de educación, salud y asistencia social- y el régimen de género –el reparto de roles y responsabilidades laborales/familiares entre mujeres y hombres.

Por: EL PAÍS| Por Cecilia Castaño

La incorporación masiva de las mujeres al empleo en los últimos 30 años se ha visto doblemente favorecida por la creación del Estado de bienestar español: las mujeres han encontrado empleo en los servicios públicos de educación, salud y asistencia social –como médicas y enfermeras, maestras, puericultoras, profesoras, etc.- y al mismo tiempo esta oferta de servicios gratuitos ha aligerado la carga de responsabilidades familiares, facilitando la permanencia femenina en el puesto de trabajo.

Ante la cuestión de si los recientes recortes sociales pueden afectar más a las mujeres que a los hombres, la respuesta es afirmativa, porque el ahorro se lleva a cabo a través del aumento de horas de trabajo y la reducción del personal educativo, sanitario y de servicios sociales, abrumadoramente femenino.

Con datos de la Encuesta de Población Activa, para el 4º Trimestre de 2011 son casi dos millones de empleos y más del 23% del empleo femenino: 800.000 mujeres ocupadas en Educación (casi el 10% del empleo femenino) y más de un millón en Salud y Asistencia social (8% y 5,2% del empleo femenino respectivamente). A los hombres les afectará menos, ya que en educación, salud y asistencia social son sólo 700.000 ocupados (7,5% del empleo masculino).

Más allá de estos efectos directos, también les afectará en términos indirectos, ya que la reducción de la oferta de servicios sociales hace más difícil la conciliación y, de esta manera, pone en peligro la permanencia en el empleo. Ello es así porque el régimen de género español todavía atribuye roles diferentes a los hombres –cuya responsabilidad primordial sería traer el sustento económico al hogar, aunque también quieran a sus hijos y se ocupen cada vez más de ellos- y a las mujeres –cuya primera responsabilidad sería cuidar de la familia y educar a los hijos, aunque también contribuyan al sustento económico con su empleo. En España la conciliación es todavía un asunto de mujeres y estamos bastante lejos de la corresponsabilidad. Un ejemplo: el Ministerio de Educación eliminó sin parpadear los planes de aumento de la oferta educativa hasta los 3 años, alegando que no era educación sino conciliación.

Otro efecto no menos importante está relacionado con la mentalidad desde la que se aplican los recortes. En el caso del Gobierno actual, los recortes se han visto precedidos – de manera un tanto extemporánea- por una híper reafirmación de la maternidad como elemento exclusivo en la definición de la identidad femenina. Lo malo es que la reforma laboral que se está discutiendo en el Parlamento no incluye medidas que garanticen que las mujeres embarazadas o ya madres no sean las primeras en ser descartadas –es decir, despedidas- aplicando cualquiera de las nuevas medidas de flexibilidad. De esta manera las mujeres se verán enfrentadas, de manera más dura si cabe que actualmente, al dilema entre maternidad y carrera profesional. Los efectos son negativos para ellas y para el crecimiento económico: que se reduzca la tasa de actividad femenina, que se reduzca, alternativamente, la fecundidad, o que se reduzcan las dos.

Pero con menos servicios de salud y asistencia social el problema no es solo la maternidad y el cuidado de los hijos. Hay otros momentos del curso de la vida no menos complicados para las mujeres. El alargamiento de la esperanza de vida, si no se proveen suficientes servicios de atención sanitaria y social, aumenta las cargas familiares, y de nuevo aquí el régimen de género perjudica a las mujeres. Si en Suecia una persona mayor se rompe la cadera, recibirá atención pública tanto hospitalaria como en el hogar; ante esta misma situación, en España, lo más probable es que alguna de las mujeres de su entorno –hija, nuera, hermana- tenga que dejar de trabajar para hacerse cargo de su cuidado. Todas las mujeres acabarán pasando por el momento de la generación sándwich: no solo cuidar de sus hijos, sino de sus padres al mismo tiempo.

Cecilia Castaño es catedrática de Economía Aplicada en la Universidad Complutense de Madrid

Comentario de la clínica .Como se conjuga que la nueva ley de Gallardón quiera protejer la natalidad con estos recortes ?

El cáncer anal afecta más a varones homosexuales. Sin embargo, la incidencia del cáncer anal en mujeres con VIH es también superior a la de la población general

El cáncer anal afecta más a varones homosexuales. Sin embargo, la incidencia del cáncer anal en mujeres con VIH es también superior a la de la población general
Durante el pasado fin de semana ha tenido lugar en Sitges el 18 Simposio Internacional Sida, que ha reunido a los mayores expertos nacionales e internacionales en el campo del VIH, entre los que se encuentran el Dr. Joel Palefsky, profesor de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y el Dr. Calvin Cohen, director de investigación en Community Research Initiative of New England y director de investigación clínica en Harvard Vanguard Medical Associates. La reunión, que ha tenido lugar durante el viernes 23 y el sábado 24 de marzo, ha abordado los últimos avances científicos en el manejo de la infección y sus comorbilidades, así como la técnica de la profilaxis pre-exposición y el abordaje del cáncer anal en los pacientes con VIH. Estas jornadas de debate y actualización en el ámbito del VIH han contado con la colaboración de Janssen y se vienen celebrando con periodicidad anual desde el año 1995.
Uno de los temas en el que los científicos más se han detenido ha sido el diagnóstico precoz y el tratamiento del cáncer anal de los pacientes con VIH. Durante los últimos años se ha incrementado de una manera muy significativa el número de pacientes con VIH que desarrollan un cáncer anal. Aunque esta enfermedad afecta más a varones que practican sexo anal, la incidencia del cáncer anal en mujeres con VIH es también superior a la de la población general. El Dr. JM Gatell, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas y Sida del Hospital Clínic de Barcelona, apunta que “la detección y el tratamiento de las lesiones precancerosas reduce el riesgo de progresión de la enfermedad y muy a menudo produce la curación del cáncer anal”. Como una herramienta para favorecer el diagnóstico precoz del cáncer anal, el Dr. Gatell asegura que “el cribado sistemático muy probablemente debería ser una práctica rutinaria en hombres, por lo menos en los que practican sexo anal, para detectar las lesiones precancerosas a tiempo y poder tratarlas”. También en el caso del cáncer de cérvix en mujeres, tratar las lesiones precancerosas ayuda a alcanzar una curación de la enfermedad.

La controversia de la Profilaxis Pre-Exposición
En los últimos años, el sida ha pasado de ser una enfermedad con altas tasas de mortalidad a ser una patología crónica gracias a los avances en el tratamiento de estos pacientes. Sin embargo, y a pesar de las campañas de prevención, cada año se producen alrededor de 3.000 nuevos casos en España. Concretamente en Cataluña, aproximadamente 600 personas contraen el virus del VIH cada año. Por esta razón, durante el simposio se ha puesto de manifiesto la eficacia de la técnica de la profilaxis pre-exposición como una posible estrategia adicional de prevención. Esta práctica consiste en tratar a personas no infectadas por el VIH de manera que si entran en contacto con el VIH no se infecten. El Dr. Gatell, explica que “la profilaxis pre-exposición es muy eficaz, si se realiza de manera continuada y la adherencia al tratamiento es buena. Sin embargo, la controversia se encuentra en la incomodidad de la terapia, los potenciales efectos secundarios y el coste. Habría que establecer en qué grupos de población se da una mejor relación coste-eficacia. Por otra parte, también habría que estudiar la posibilidad de efectuarla de forma intermitente, ligada a las relaciones sexuales.”
Una vez que el individuo ya está infectado, el paciente será tratado con terapias antirretrovirales cada vez mejor toleradas y más cómodas y sencillas en su administración. Ya hay terapias disponibles que se administran una sola vez al día, lo que facilita mucho la adherencia al tratamiento. Sin embargo, siempre caben mejoras, ya que estos tratamientos controlan el sida pero no lo curan. En este sentido, el Dr. Gatell comenta que “el tratamiento actual no es capaz de erradicar el virus, y por ello hay que administrarlo durante toda la vida del paciente”. Al ser una enfermedad que acompañará al paciente durante toda su vida, es importante desarrollar moléculas muy seguras y mejorar los potenciales efectos secundarios a largo plazo de estos fármacos.

Fuente: Cícero Comunicación

Cristina de Martos | Madrid

La prevalencia de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) entre las mujeres que tienen sexo con mujeres, independientemente de su orientación sexual, es similar a la de las heterosexuales. Sin embargo, la invisibilidad del colectivo, la falta de información y, muchas veces, de sensibilidad por parte de los facultativos lleva a la falsa percepción de que las prácticas sexuales lésbicas son seguras, con las consecuencias que esto puede tener para la salud.

«Nadie es inmune a las infecciones de transmisión sexual», asegura Rubén Sancho, Coordinador del Área de Salud y VIH-sida de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). «Las lesbianas, bisexuales y mujeres que tienen sexo con mujeres (MSM) también tienen riesgo y éste varía en función de sus prácticas sexuales, no de su identidad».

ETS frecuentes

Ése riesgo es exactamente el mismo que el de las mujeres heterosexuales, con una prevalencia de ETS que se sitúa entre el 10% y el 20%. Ésta es una de las conclusiones de un informe elaborado por la FELGTB sobre la sexualidad de las mujeres que mantienen relaciones con mujeres, que representan aproximadamente el 8% de la población, mientras que el 1,5% se identifica como lesbiana o bisexual, según estudios internacionales.

El trabajo, con un «carácter más reivindicativo que académico», según reconoce el propio Sancho, es un reflejo de la situación de invisibilidad en la que vive este colectivo. Ésta se manifiesta en la escasa información en la literatura científica y en la ausencia de datos sobre salud sexual de las MSM en España, que dificultan la identificación y caracterización de esta «epidemia silente» de ETS entre las MSM.

Uno de los estudios utilizados para elaborar este informe se publicó en la revista ‘Sexual Health‘ en 2005 y es el mayor de cuantos se han hecho hasta la fecha. Cerca de 7.000 mujeres que se identificaron a sí mismas como lesbianas tomaron parte y un 17% había recibido al menos una vez un diagnóstico de una ETS. Las tricomonas fueron la infección más frecuente (6%), seguidas del virus del papiloma humano (4,8%), las clamidias (4,6%) y el herpes genital (3,3%).

En este trabajo no se incluyeron la candidiasis y la vaginosis bacteriana que, según otras investigaciones, son las infecciones que más se transmiten entre las mujeres, según apunta el informe de la FELGTB. Las consecuencias de estas enfermedades, que a veces pasan desapercibidas al no provocar síntomas, pueden llevar incluso a la infertilidad y, en muchos casos, obligan a tratar tanto a la paciente como a su pareja. Pero esto, cuando se habla de mujeres con relaciones homosexuales, no siempre sucede.

El caso de María (nombre ficticio) es el de tantas chicas que acuden a la consulta del ginecólogo. En su caso, le detectaron «un cúmulo de células sospechoso» en una revisión. «[La doctora] me dijo que podía ser una verruga u otra cosa pero que tenía que acudir cada seis meses para revisarlo», explica la joven a este medio, «porque podía tratarse del virus del papiloma humano».

Ella pensaba, algo habitual en el colectivo y la sociedad, que el VPH «sólo se transmite por sexo sin protección con hombres» pero, tal y como le explicó a la ginecóloga, ése no podía ser su caso. «Me preocupé porque, entonces, yo se lo podría transmitir a mi pareja yle dije que tal vez debería tomar precauciones, pero ella me dijo que no«. La doctora tampoco consideró oportuno que la pareja de María acudiera a una revisión para evaluar su estado.

‘Abandono sanitario’

Las ideas erróneas de María son frecuentes entre las mujeres, también entre las que tienen sexo con mujeres. «Muchas de ellas no acuden al ginecólogo porque piensan que estas prácticas no son de riesgo y algunas, cuando van, se encuentran con una atención deficiente», asegura Isabel Portero, médico que ha participado en la elaboración de este informe.

Ésta especialista califica la situación en la que se encuentran las MSM de «desamparo sanitario» provocado por un «desconocimiento genuino» de los facultativos. «Se han hecho asunciones equivocadas. La primera es que todas las mujeres son heterosexuales, y en eso se basa el funcionamiento del sistema sanitario. Esto supone una barrera a la hora de hablar de prácticas homosexuales», a la que hay que sumar el miedo y los prejuicios. «La segunda –continúa– es que se piensa que el riesgo de las relaciones entre mujeres es cero«.

Esta falsa percepción de seguridad forma parte del imaginario colectivo, también de las MSM. En un estudio publicado en ‘Journal of The Gay and Lesbian Medical Association’, el 84% de las 500 participantes dijo que no había incurrido en ninguna práctica de riesgo en sus relaciones durante el último año y el 61% declaró no haberlo hecho en toda su vida.

Sin embargo, como subrayan desde la FELGTB y en contra de la creencia popular, existen prácticas de riesgo en las relaciones lésbicas, además de los factores que afectan a cualquier individuo, independientemente de cómo se identifique: número de parejas sexuales, presencia de una ETS, uso de drogas, etc.

«Es surrealista asociar las infecciones de transmisión sexual sólo con el coito clásico», se lamenta Portero. Pero es muy frecuente.

Actitudes erróneas

Estas suposiciones llevan a las MSM a tomar muchas menos precauciones en la cama. Aunque la información disponible al respecto es escasa, la publicada hasta la fecha arroja porcentajes muy bajos. Un trabajo publicado en ‘American Journal of Public Health‘ habla de un 11% de mujeres que había utilizado un método de barrera con otra mujer. En otro, sólo un 7% lo había usado y un 21% lo había sugerido a sus parejas. Incluso aquéllas que tienen sexo con hombres –un 80% de las que se consideran lesbianas lo ha hecho alguna vez– «se protegen menos que las exclusivamente heterosexuales», subraya Sancho.

«Estos datos nos dicen que tenemos que ponernos manos a la obra», reconoce. «Por un lado, hay que trabajar con las administraciones para que la salud sexual y reproductiva en España no se limite a lo último».

En el terreno médico, indica Portero, «tendría que existir un apartado específico sobre las ETS en el colectivo gay, lésbico, transexual y bisexual», cosa que la inmensa mayoría de los planes de estudios obvia, según un estudio publicado el pasado mes de septiembre por la revista ‘JAMA’. Junto con una mejor educación de los profesionales sanitarios, desde la FELGTB consideran necesario poner en marcha campañas de sensibilización de las mujeres que tienen relaciones homosexuales para que acudan a los controles ginecológicos a los que debe someterse cualquiera sexualmente activo.

«Las MSM se han situado al margen y también la sociedad las ha colocado fuera», señala Sancho. «Pero la idea de que la identidad es un elemento protector es falsa –continúa– así que la actitud frente a las ETS, tanto de los profesionales como de las mujeres, debe ajustarse a las prácticas y no a la orientación sexual«.