NUEVA YORK (Reuters Health) – Las alteraciones premalignas del epitelio del cuello uterino afectan a un tercio de las mujeres VIH positivas, según un estudio realizado en Sudáfrica.
Por C. Vidya Shankar

Y una de cada 10 de esas pacientes desarrolla rápidamente lesiones más graves.

“Esto sugiere que el intervalo entre los controles del cuello uterino debería ser inferior a los 10 años, sin importar la edad de las mujeres con conteos de células CD4 por debajo de 500 células/ul”, recomienda el equipo de Tanvier Omar, de Johannesburgo, en la edición de enero del 2011 de la revista AIDS.

La prevalencia de VIH y del cáncer de cuello uterino en las mujeres sudafricanas es de las más altas del mundo. El equipo de Omar, de la Universidad de Witwatersrand, evaluó los cambios en la mucosa cervical de 2.325 mujeres VIH positivas tratadas en clínicas de Soweto.

En el estudio, realizado en el período 2003-2009, a todas las mujeres se les ofreció un Papanicolaou.

A las mujeres con lesiones escamosas intraepiteliales normales o de bajo grado (LSIL, por su nombre en inglés) se les ofreció un nuevo test, mientras que a aquellas con las mismas lesiones, pero de alto grado, (HSIL, por sus siglas en inglés) se les indicó una colposcopía.

Al inicio del estudio, 152 participantes utilizaban terapia antirretroviral; 457 comenzaron la terapia más tarde.

Al 38,1 por ciento de las mujeres se les detectaron lesiones precancerosas en el primer test que incluyeron HSIL (el 13,5 por ciento) y LSIL (el 20,4 por ciento). No se detectaron casos con carcinoma de cuello uterino.

El 10,5 por ciento de las 1.074 mujeres con LSIL inicial avanzó a HSIL durante los 2,5 años de seguimiento. En el 44 por ciento de las 225 mujeres con LSIL inicial revaluada se registró una regresión de las lesiones a un estadio normal (21,2 por cada 100 personas por año).

En el análisis multivariante, el riesgo de avance de las lesiones aumentó a medida que disminuía el conteo de CD4 por debajo de 500 células/uL. La terapia antirretroviral retrasó la progresión de las lesiones, mientras que la edad (más de 45 años) estuvo asociada con una regresión de las lesiones.

“El efecto protector de la edad en la persistencia/progresión en esta cohorte con VIH es inexplicable”, admiten los autores.

“Las mujeres con sida tienen una incidencia de cáncer invasivo de cuello uterino que es nueve veces mayor que en las mujeres sin sida”, dijo el doctor David Adler, profesor asistente de Medicina Comunitaria y Preventiva de la University of Rochester, en Nueva York.

“Las guías de la Sociedad Estadounidense del Cáncer para el screening del cáncer de cuello uterino son distintas para las mujeres con o sin VIH. En las mujeres con el virus, se debe realizar dos veces el primer año a partir de la detección de la infección y anualmente en adelante, sin importar la edad”, agregó Adler, que no participó del estudio.

FUENTE: AIDS, enero del 2011

Reuters Health