Patricia Matey | Madrid

Porque se rompen, se deslizan, acaban con la erección o se ponen en el momento inadecuado. Estos son los problemas más comunes que confiesa la población joven a la hora de usar un preservativo.

Aleksandar Stulhofer, de la Universidad de Zagreb (Croacia), en colaboración con Valerio Bácak, de la de Pensilvania (EEUU) han llevado a cabo una investigación que pone sobre la mesa las dificultades frecuentes a la hora de hacer uso de un condón.

«Por debajo de la abstinencia, el uso masculino del preservativo es el método más eficaz para protegerse de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), incluido el VIH. La mayoría de los estudios que han analizado los factores sexuales riesgo en la población joven se ha centrado en la frecuencia en el uso del preservativo. Otras cuestiones relativas a cómo se utiliza han sido menos indagadas. Sin embargo, no existe ninguna razón para asumir que su empleo reiterado se esté llevando a cabo de la forma correcta para evitar ETS», detallan los investigadores en ‘Archives of Sexual Behavior’ .

De hecho, los hombres y mujeres jóvenes «se enfrentan a múltiples problemas y posibles errores relacionados con el preservativo, como ponerlo cuando la penetración ya se ha iniciado o perder la erección en el momento de aplicarlo», detallan.

En la nueva investigación, entre febrero y marzo de 2010, los autores seleccionaron a 1.005 hombres y mujeres de entre 18 y 25 años croatas, de los cuales 679 confesaron haber hecho uso del preservativo en el año anterior.

Los participantes rellenaron varios cuestionarios sobre la frecuencia de su uso, si los empleaban después de haber consumido alcohol, en qué momento de la relación, cómo se sentían con el preservativo y qué problemas se habían encontrado a la hora de utilizarlo, entre otras cuestiones.

«En la línea de investigaciones anteriores, nuestros datos sugieren que no se encontraron muchas diferencias entre hombres y mujeres a la hora de confesar errores con el uso del condón. La diferencia de género sólo se halló en la prevalencia de roturas del preservativo».

Asimismo, los datos revelan «que aquéllos que habían bebido alcohol o tomado drogas antes de su uso eran los que con más frecuencia anunciaban haber tenido problemas de rasgados».

Los problemas

En cuanto a las cifras, el estudio revela que un 18% reconoció que el condón se había roto, un 13% que se había deslizado hacia adelante, un 17% destacó haber perdido la erección en el momento de ponérselo mientras que un 34% había hecho uso de él cuando ya había procedido a la penetración.

«Más de la mitad de los jóvenes adultos de este estudio nacional asume haber tenido al menos un error o problema con el uso del preservativo en el último año. Su utilización adecuada es un bien público importante para la salud de todos. Se necesitan investigaciones más detalladas para evaluar la frecuencia de los errores y problemas en el uso del condón, además de establecer las situaciones particulares que conducen a los mismos», insisten los investigadores.

Defienden, asimismo, que una de las «prioridades de las administraciones sanitarias para la protección de la salud sexual y reproductiva de los jóvenes debe ser la de educar en la habilidad en el uso de condones, una tarea que está siendo mal atendida».

Por Julie Steenhuysen

CHICAGO (Reuters) – Investigadores estadounidenses hallaron un compuesto que finalmente podría conducir al desarrollo de una píldora anticonceptiva para hombres.

En experimentos de laboratorio, ratones macho que recibieron el fármaco se volvieron completamente infértiles durante el tratamiento, dado que producían menos cantidad de espermatozoides, y con menor movilidad.

La medicación, originalmente probada como parte de un proyecto de investigación oncológico más amplio, no afecta el sistema hormonal o el deseo sexual, indicó el jueves el equipo.

«No hay efecto sobre la confianza sexual de los ratones. Los animales exhiben conductas sexuales y una frecuencia de copulación normales», dijo el doctor James Bradner, del Instituto Oncológico Dana-Farber en Boston, cuyo estudio aparece en la revista Cell.

Además, el efecto es completamente reversible. Una vez que los médicos dejaron de administrarles el fármaco, los ratones pudieron ser padres de crías saludables, sin efectos secundarios aparentes, expresó Bradner.

Los científicos señalan que la investigación es emocionante porque brinda un enfoque único al problema de la anticoncepción masculina, que yace ampliamente en métodos menos confiables como el uso del preservativo, o procedimientos más permanentes como las vasectomía.

El laboratorio de Bradner se especializa en el desarrollo de nuevos fármacos para minar la memoria molecular de las células cancerosas, que les ordena reproducirse.

Esos indicadores de memoria están distribuidos en todo el genoma, el ADN que conforma el código genético de una persona, y Bradner los compara con notas recordatorias que le dan instrucciones a las células.

El equipo estaba experimentando con un compuesto desarrollado en el laboratorio de Bradner llamado JQ1, que originalmente fue sintetizado en el Centro Dana-Farber para bloquear el gen causante de cáncer BRD4.

Los expertos descubrieron que parecía apuntar a una proteína específica de los testículos llamada BRDT, que le enseña a madurar a los espermatozoides.

Bradner dijo que el compuesto no parece hacer daño a las células productoras de semen, aunque éstas olvidan cómo crear espermatozoides maduros mientras están bajo la influencia del medicamento.

Bradner contactó al experto en medicina reproductiva Martin Matzuk, del Baylor College of Medicine y otro de los autores del informe, y su equipo probó el compuesto en ratones.

Lo que hallaron es que los animales comenzaron a producir menos espermatozoides, y que los que generaban eran malos nadadores. Y que el efecto desaparecía al discontinuar el uso del medicamento.

El hallazgo es sorprendente porque pocas medicinas pueden atravesar una barrera que protege a los testículos de las sustancias que flotan cerca de ellos en el torrente sanguíneo.

William Bremner, de la University of Washington en Seattle, quien no participó del estudio, dijo en un comentario que se trata de «gran un nuevo enfoque», dado que no se ha generado un contraceptivo masculino reversible para los hombres desde el desarrollo del preservativo siglos atrás.

Otros equipos han creado píldoras hormonales efectivas, pero que destruyen el equilibrio hormonal masculino, dijo Bremner.

Bradner informó que su equipo está trabajando para perfeccionar el medicamento para que sólo actúe sobre las células en los testículos, y no sobre las células cancerosas.

Si bien hay muchas pruebas por hacer antes de que pueda ser un fármaco aprobado, los expertos creen que el nuevo enfoque puede ser «completamente trasladado a los hombres, brindando una estrategia novedosa y eficaz para la anticoncepción masculina».

Reuters Health

El dispositivo se probará en 1.650 mujeres de ocho lugares de África

La falta de recursos amenaza la investigación

Madrid

Anillo vaginal con antiviral para frenar el VIH. / IPM

El primer anillo vaginal con capacidad para frenar la infección por VIH ha llegado a su última fase de ensayos. Auspiciado por IPM (siglas en inglés de Grupo Internacional para los Microbicidas), traslada el modelo de los anillos anticonceptivos, con la diferencia de que en vez de liberar hormonas, secreta un antiviral, que se espera que proteja a las mujeres durante sus relaciones sexuales.

El dispositivo se va a ensayar en seis lugares de Sudáfrica, y otros dos en Ruanda y Malaui. Se probará en 1.650 mujeres que no estén infectadas por el VIH de edades entre 18 y 45 años. El trabajo está previsto que dure dos años. Al final, se comparará qué proporción de mujeres de cada grupo (las que han usado el anillo con antiviral y las que han usado otro sin fármaco) se han infectado. Se considerará un éxito la proporción de casos es un 50% menor entre quienes probaron el anillo.

La idea de desarrollar métodos que protejan del VIH a las mujeres durante las relaciones sexuales es una vieja aspiración de los epidemiólogos. El objetivo es darles una herramienta que dependa solo de ellas, ya que uno de los problemas de otros métodos, como el preservativo masculino, es que tienen que negociar su uso con sus parejas. Además, la duración de las propiedades del anillo es de unas cuatro semanas, por lo que es más fácil de usar y se puede llevar siempre puesto.

El proyecto tiene dos riesgos: el primero y más evidente, que no funcione. El segundo es que la falta de fondos impida completarlo. No es demasiado caro (la organización calcula que le bastarían unos siete millones de dólares, 4,4 millones de euros). Entre los donantes de IPM figuran las fundaciones de Bill y Melinda Gates y la Rockefeller, pero también las agencias de cooperación internacional de Alemania, Dinamarca, Reino Unido, Bélgica, Noruega, Irlanda, Canadá y Suecia. Y está también la de España, aunque la organización teme que con los recortes la aportación desaparezca.

Dos sociedades médicas, contrarias a volver a exigir receta
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Robert Preidt
MARTES, 17 de enero (HealthDay News) — Hay más evidencia de que el uso de las pastillas orales anticonceptivas puede ayudar a aliviar los calambres, la inflamación y otros dolores que algunas mujeres experimentan durante el periodo.
Algunas investigaciones anteriores, además de evidencia anecdótica, han sugerido que la píldora podría ayudar a las mujeres con los periodos dolorosos, pero una revisión de 2009 de toda la investigación disponible concluyó que había evidencia limitada para esa conclusión. Leer más

Manifestantes en favor y en contra del derecho al aborto muestran sus respectivos carteles frente a la Corte Suprema en Washington, el lunes 24 de enero del 2011. Un nuevo estudio señaló que las mujeres que se practican un aborto no corren mayor riesgo de sufrir problemas de salud mental (AP Foto/Manuel Balce Ceneta). Leer más

Por Alison McCook

NUEVA YORK (Reuters Health) – Las píldoras anticonceptivas reducen el riesgo de desarrollar cáncer de ovario, pero un nuevo estudio sugiere que esa protección se extendería a todo tipo de estrategia anticonceptiva, incluida la vasectomía. Leer más

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Los dispositivos intrauterinos (DIU) que se utilizan como método anticonceptivo podrían servir para algo más que para evitar un embarazo. Leer más

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