NUEVA YORK (Reuters) – Las mujeres que buscan alivio frente a los síntomas de la menopausia quizá se sientan desanimadas luego de que un estudio hallara que los suplementos de soja no ayudaría a calmar los sofocos o impedir los cambios en los huesos que empiezan en ese momento de la vida.

Las mujeres recurren a tratamientos alternativos para la menopausia a raíz de que el estudio sobre la terapia hormonal conocido como Women’s Health Initiative (WHI) informara riesgo coronario y de cáncer con el uso de estrógenos y progesterona.
La soja carece de esos riesgos.
Pero el estudio más reciente, publicado en Archives of Internal Medicine, halló que las mujeres que tomaban a diario suplementos de soja durante dos años no tenían ninguna mejora en sus síntomas frente a quienes consumían una píldora de placebo sin soja, y al final del estudio sufrían más sofocos.
“Lo que nos llevó a hacer este estudio fue que muchas de las pacientes del WHI dejaron de usar terapia hormonal”, dijo Silvina Levis, principal autora e investigadora de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami.
“Muchas de ellas simplemente habían ido a una tienda de productos de salud y habían empezado a tomar suplementos de soja. El estudio comenzó para intentar dar respuesta a una pregunta sencilla: ¿ayudarán estas píldoras de isoflavonas a las mujeres con los temas que les preocupan?”, añadió.
Levis y su equipo dividieron en dos grupos aleatorios a 248 mujeres que habían llegado a la menopausia recientemente.
Durante dos años, la mitad de ellas tomaron 200 miligramos de isoflavonas de soja a diario, lo que equivale a aproximadamente dos veces la cantidad de una dieta rica en soja. La otra mitad ingirió píldoras de placebo.
Ninguna de las participantes, la mayoría de las cuales eran hispanas, sabía qué tratamiento estaba recibiendo. Unas 182 completaron el estudio.
En su visita dos años después, las mujeres de ambos grupos habían perdido la misma cantidad de densidad ósea en la columna y en la cadera desde el inicio de la investigación.
También registraban un número similar de síntomas, excepto que más mujeres del grupo que tomaba soja dijeron que tenían sofocos: un 48 por ciento, frente a un 32 por ciento del grupo que había recibido placebo.
Las féminas que tomaron suplementos de soja a diario también dijeron sufrir algunos problemas de estómago y digestión, como estreñimiento, algo que con anterioridad ya se había relacionado con la soja, pero no hubo efectos secundarios graves vinculados con los suplementos, dijo Levis.
“Cuando comenzamos el estudio, queríamos que esto funcionara, porque proporcionaría una forma fácil y saludable de ayudar a las mujeres en las primeras fases de la menopausia”, añadió la autora. Tras esto, “quizás las mujeres lo reconsideren”, expresó.
Medicamentos como algunos antidepresivos pueden proporcionar alivio frente a los síntomas de la menopausia en algunas mujeres, señaló Levis. Para la salud ósea, muchos médicos recomiendan actividad física regular combinada con suplementos de calcio y vitamina D.
“Las pruebas científicas indican que podrían no estar recibiendo ningún beneficio de un suplemento de soja”, dijo William Wong, nutricionista del Baylor College of Medicine de Houston, que no participó en el estudio.
No obstante, Wong agregó que eso no significa que la soja no pueda tener beneficios durante un período de tiempo largo, por ejemplo si las niñas comenzaran a consumirla más durante la pubertad.