• Mujeres entre 25 y 40 años son las que más reclaman este tipo de intervenciones
  • La cirugía íntima más demandada es la reducción de los labios menores
  • Según los expertos, la satisfacción de las usuarias está en más de un 80%
Una intervención de cirugía íntima. | D. Sinova
Una intervención de cirugía íntima. | D. Sinova

Beatriz G. Portalatín | Madrid

Una década. Esa podría ser la edad de una de las ‘modas’ estéticas que más proliferan en España. Las primeras informaciones corrían allá por el año 2003, pero a pesar de ser cada vez más demandada en España, todavía es un área muy desconocida, incluso para los propios profesionales de la medicina.

Su nombre correcto es cirugía íntima o cirugía de los genitales externos y abarca ambos sexos, esto es un «conjunto de técnicas quirúrgicas cuyo fin es mejorar estética o funcionalmente los genitales tanto masculinos como femeninos» aunque en el caso de la mujer, coloquialmente se llama también cirugía vaginal. Este ‘rejuvenecimiento vaginal’ se centra sobre todo, según los expertos, en tres aspectos: cirugía de los labios menores y labios mayores (labioplastia o ninfectomía) y liposucción del pubis. Además, aseguran que estas operaciones tiene un alto grado de satisfacción. «Más del 80%», cuenta a ELMUNDO.es Juan Monreal, cirujano estético y presidente durante los años 2010 y 2011 de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP).

El último grito saltaba hace escasos meses en los medios de comunicación: cada vez más niñas británicas se sometían, por razones estéticas, a cirugías de este tipo. «En los últimos seis años han sido realizadas 343 operaciones en niñas menores de 14 años». En España, según varios expertos, la edad está fijada a partir de los 18 años y el rango de edad más frecuente de las mujeres que desean mejorar su zona íntima se establece entre los 25 y 40 años. «Operar a una niña de 14 años de cirugía íntima por fines estéticos me parece una brutalidad porque aún no tienes experiencia en elementos de juicio y la cirugía estética es un acontecimiento muy estresante que, si no tienes una cierta madurez, te puede generar problemas», mantiene el cirujano.

Obsesiones y complejos

«La cirugía íntima es un capítulo nuevo que han abierto las mujeres en cuanto al tratamiento de su belleza», afirma por su parte el doctor Manuel Tafalla, cirujano plástico de la Clínica Menorca y miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE). Concretamente, esta clínica lleva realizando diez años aproximadamente esta cirugía, pero con muy pocos pacientes, dos o tres al año. En los últimos tres años ha habido un incremento, llegando casi a diez pacientes. En general, en España, en el año 2011 se cifraban unas 100 operaciones de reducción de labios menores concretamente, según datos facilitados por el doctor Monreal.

Desde hace mucho tiempo, las mujeres se preocupan de su belleza facial y externa, pero desde aproximadamente una década, asegura Tafalla, se han empezado a interesar también por su belleza interior, «por eso que hay detrás de la ropa». Con respecto a la zona púbica empieza a haber una serie de cambios en el tratamiento de las depilaciones (ingles brasileñas, americanas, integral…) hasta que se ha pasado de «lo superficial a lo profundo» y las mujeres se han empezado a preocupar por aspectos más delicados que necesitan incluso cirugía. Muchas, explica, no se pueden poner ropa ajustada, ni ponerse bikinis y tener incluso relaciones sexuales les genera una gran ansiedad. «Son complejos, obsesiones. Nosotros los cirujanos estéticos, operamos muchos complejos, prácticamente más del 90%».

Tal es el caso de una paciente de esta clínica -quien prefiere conservar su anonimato- que se sometió con 25 años a una labioplastia. «No podía ir a la playa porque me daba vergüenza ponerme el bikini, no sabía lo que era ir con ropa ajustada y la hora de mis relaciones sexuales era un infierno», confiesa esta paciente quien asegura que desde entonces, puede hacer todas esas cosas que antes la «atemorizaban». Dice que fue a raíz de la televisión y de internet por quien se enteró de que existía la «solución» a su problema y se puso manos a la obra.

Y es que precisamente es el «conocimiento» de que existe tal cirugía la que da pie a las mujeres a intentar solucionar su «problema». Así lo expresa el doctor Carlos del Cacho García, portavoz de la SECPRE y cirujano en las Clínicas Planas: «La gente conoce que hay soluciones para sus problemas y entonces pone remedio».

Del mismo modo, se expresa Monreal. «Nosotros los cirujanos estéticos muchas veces vamos por delante de los pacientes. Tú te puedes encontrar un defecto para el cual no sabes si hay o no solución. Pero si conoces que existe una solución, puedes intentar repararlo». Y es que, como asegura este experto, la cirugía estética trata autoestimas. «Muchas veces derivamos al psicólogo porque a veces la solución no está en la operación», dice. Para ello se realizan antes las entrevistas previas pertinentes.

‘Rejuvenecimiento vaginal’

Son principalmente tres las operaciones más demandadas por las mujeres en España. La primera en la que coinciden todos los expertos, es la labioplastia de labios menores. (Los labios mayores son los que están cubiertos de vello). Desde su experiencia, el doctor Tafalla asegura que el 80% de las operaciones de cirugía íntima son de este tipo. «Es una operación muy sencilla que se hace con anestesia local y sedación», explica el experto. Lo que hace es recortar la mucosa que «sobra». Las mucosas cicatrizan muy bien, «es casi la cicatriz imperceptible», dice. Por otro lado, el proceso curatorio es algo lento ya que la cicatrización es más lenta porque es una zona húmeda y las zonas húmedas siempre tardan más en cicatrizar y los puntos a veces se abren un poco por algún lado u otro. «Tienes que tratar la zona con polvos, con pomadas y con mucho ‘betadine’ acuoso. Puede tardar tres semanas en cicatrizar, luego los labios van desinflamándose», explica. Al mes puedes empezar a tener relaciones sexuales sin problemas, pero en todo caso, siempre dependiendo de cada paciente.

Otra de las operaciones es la cirugía de labios mayores. Algunas veces se hace conjuntamente, añade el doctor Cacho. Esto es, se disminuyen los menores y se aumentan los mayores. «Si la paciente tiene el labio mayor muy finito y el menor muy grueso, lo que haces es reducir el menor y aumentar el mayor para que estén más equilibrados en sus tamaños«, agrega Monreal. Insisten en que esto es sólo cuando el caso lo requiere. Hay que valorar el caso, pero es frecuente hacer esta modelación o «equilibrio» entre los labios.

La remodelación del pubis o del monte de Venus es otra de las operaciones más demandadas. Esto es, un pubis «abultado, engrosado» que simplemente, explica Tafalla se soluciona con una liposucción. «Todo esto, liposucción del pubis y cirugía labios mayores y menores consigue ‘rejuvenecer’ la zona vaginal», mantiene el doctor.

La llamada vaginoplastia o ‘estrechamiento vaginal’ es otra de las áreas más sonadas dentro de esta cirugía íntima aunque en España es todavía mucho más desconocida, según apunta el doctor Monreal. Se trata de mejorar el tono muscular, la elasticidad y control de la vagina, pero ésta es una operación que abarca más el campo ginecológico.

Parte del envejecimiento vaginal femenino, explica el experto, y en gran medida acelerado por los partos, todo el conducto vaginal se dilata mucho lo que produce muchos fenómenos. Desde el punto de vista sexual, lo que produce es una dilatación a veces tan grande que puede empeorar las relaciones porque la vagina es demasiado grande. No las dificulta, pero sí las «enrarece».

Una técnica llamada: colporrafía posterior lo que ha hecho desde hace muchísimos años es reforzar la pared posterior de la vagina para mejorar la continencia del piso del periné y para evitar problemas asociados a esa dilatación excesiva, sin tener ninguna connotación sexual. «Eso se ha hecho toda la vida para arreglar temas puramente ginecológicos. Lo que ha ocurrido es que se ha visto que al hacer determinadas correcciones se estrecha el conducto vaginal y dicen ‘anda, mira si resulta que mis relaciones sexuales son más satisfactorias ahora’… pues vamos a empezar a hacerlo con pacientes ‘normales’, con su vagina un poco más dilatada, pero que no tienen ningún problema de «herniaciones» y lo convierten o la llaman en la famosa ‘vagina de diseño’ una serie de ginecólogos americanos», explica Monreal. Lo que también se denomina o se asocia a ese ‘rejuvenecimiento vaginal’.

Otra de las cirugías que existen y en donde existe controversia es en la llamada reconstrucción del himen y en la amplificación del punto G. En cuanto a la primera, el doctor Cacho asegura que es una intervención «muy simple» que se hace sobre todo en algunas etnias donde se les da más importancia a estas cuestiones. Tafalla se muestra reacia a esta intervención. «El resultado no nos convence, es una cirugía que no compensa». Lo mismo ocurre con la amplificación del punto G. Ambos expertos se muestran reacios porque no se sabe si siquiera si existe o no. «No está ni localizado ni mapeado», añade Monreal.

Una técnica más novedosa aún, señala este experto es el blanqueamiento de la zona genital en mujeres. Por pura anatomía tiene una colación más oscura. Hay veces que esa coloración es demasiado oscura y al paciente le disgusta. Entonces se procede a una despigmentación de la zona. «Es relativamente novedoso», dice.

Las contraindicaciones de todas estas intervenciones son las mismas que las de cualquier otra operación. «Es una cirugía electiva», dice. No hay en tu cuerpo nada que te «enferma» o te agudiza una enfermedad. Otra cosa es que psicológicamente me pueda afectar a mi vida personal. Además, todas estas intervenciones se pueden hacer también con láser, aunque en España aseguran los profesionales, no se hace en casi ninguna clínica. «El láser es un arma más que le gente se cree que por llamarse láser va a ser la bomba pero es simplemente un arma más», señala el doctor Tafalla. No tiene ninguna ventaja diferente a otra arma, va a quedar igual, el resultado será el mismo. Los demás expertos defienden lo mismo. «Es tan sólo una técnica más para conseguir un mismo resultado».